¿Quiénes somos? fipsicología es un gabinete psicológico en el que trabajan un psicólogo, Cesáreo Hernández y una psicoterapeuta, Carmen Novoa, dedicados al desarrollo humano y el alto rendimiento personal. Somos profesionales de la psicología, la psicoterapia y otras disciplinas como el coaching, la formación y el asesoramiento filosófico. Estas formas de intervención son diferentes enfoques que actúan como elementos de apoyo en el desarrollo natural de las personas. Somos gente seria y muy preparada que te ofrece un servicio de acompañamiento en tu proceso de desarrollo personal y profesional, desde el enfoque que tu elijas, para que superes las barreras que te frenan en tu desarrollo. Seas un particular, una organización o una empresa, podemos adaptarnos sin problema a tu demanda.

¿Qué hacemos? Una persona acude a nosotros cuando siente que tiene un problema, que hay cierto aspecto de su vida sobre el que no tiene control y que le resulta conflictivo, algo que uno sufre de una forma repetida y no consigue comprender, situaciones que nos desatan frustración, complejos, ansiedad e inseguridad. Sean problemas laborales, familiares o sentimentales, realizamos una identificación precisa de cada caso por medio del análisis, localizando sus causas, sean estas psíquicas, infantiles, educativas o sociales, para luego establecer unas nuevas pautas y hábitos de vida más saludables, para el equilibrio interno, y para que uno pueda alcanzar sus deseos y objetivos.

¿Cómo trabajamos? Nuestro enfoque es la Psicología Filosófica aplicada al desarrollo humano en forma de psicología práctica. Esta se enmarca en el concepto de filosofía operativa, y es un enfoque que maneja tres aspectos:

1. Las técnicas de autocontrol y control psicofisiológico, es decir, técnicas de respiración, técnicas de relajación, técnicas de manejo de la atención y técnicas de concentración mental, para aumentar el nivel de conciencia, vitalidad y energía. Se aplican técnicas orientadas a la integración de los hemisferios cerebrales y el trabajo de la energía alfa, técnicas de meditación dinámica y meditación estática, conocidas en oriente como chi kung, tai chi, y yoga dinámico, y en occidente como bioenergética y biodanza.

2. La dinámica mental, que se refiere al análisis, comprensión y manejo del propio mundo interno, en sus aspectos conscientes e inconscientes, a nivel de nuestros actos, emociones o el complejo de nuestras ideas y creencias. La psicodinámica se centra especialmente en los conflictos emocionales presentes y los traumas infantiles que determinan la personalidad y las relaciones actuales del sujeto. Así mismo, aplicamos técnicas clásicas de autosugestión y musicoterapia, conocidas hoy en día, de forma genérica, como técnicas de Programación Neurolingüística (PNL), que suponen una poderosa herramienta para superar cualquier problema.

3. La terapia prescriptiva, es decir, la orientación al cambio de los propios hábitos desordenados por unos hábitos de vida saludable, en áreas como la alimentación, el ejercicio físico, el sueño, las relaciones sociales, etc.

¿Cuál es la clave? La Psicología Filosófica requiere el manejo consciente del hemisferio derecho del cerebro, de una forma integrada con el izquierdo. La integración de los hemisferios cerebrales activa la frecuencia cerebral alfa, que implica un estado de equilibrio, serenidad y bienestar a través del que se produce el desarrollo de la conciencia y se accede a la superación de la problemática vital. A su vez, esta es la frecuencia cerebral para desarrollar el genio, la creatividad, el talento, y llegar a hacer lo que uno realmente quiere en su vida y, en definitiva, la manera de desarrollar la máxima potencialidad de nuestras capacidades y llegar a ser lo queremos ser.

Tarifa Consulta: 50 €/Sesión

¿Qué es la psicoterapia? Diferencias entre un psicólogo y un psicoterapeuta, la realidad de un proceso de cambio personal

coaching_vigoCuando una persona acude a la consulta de un psicólogo o un psicoterapeuta suele tener un concepto poco claro de los que es un proceso terapéutico. Esto sucede tanto si busca tratar una patología como iniciar un proceso de desarollo personal aplicando técnicas como el coaching u otras herramientas terapéuticas como la Programación Neurolingüística (PNL), técnicas aplicadas en este gabinete (ver la página -Coaching- para más información). Una terapia consiste en la aplicación de ciertas técnicas y remedios a la solución de un problema. Cuando las técnicas aplicadas son de naturaleza psicológica se habla de psicoterapia, pero la psicoterapia no es aplicada solamente por un psicólogo sino que también puede ser aplicada por un psicoterapeuta. Este es un hecho delicado ya que, a veces, hay psicólogos muy formados pero muy poco efectivos como terapeutas, mientras que hay terapeutas no titulados en psicología que son muy efectivos como psicoterapeutas, y viceversa. Esta diferencia se debe principalmente al grado en el que el profesional ha realizado efectivamente un trabajo psicoterapeutico en sí mismo, logrando su propia curación y equilibrio psíquico. Un peluquero puede dar muy buenos consejos y actuar de terapeuta, sabe escuchar, es empático, comprende los problemas y el sufrimiento de la gente, pero esto no es suficiente para ser un buen psicoterapeuta, ya que lo fundamental es haberse sometido profesionalmente a un proceso psicoterapeutico exitoso, lo que a un profesional le puede llevar unos diez años de dedicación sistemática. Solo de esta manera se puede luego ayudar a otra persona, de manera que el grado de formación, siendo importante, pasa a ser algo secundario.

filosofaLa diferencia entre un psicólogo y un psicoterapeuta, en cuanto a su formación, es que un psicólogo tiene dicha titulación, y su actividad está regulada por su colegio profesional, mientras que un psicoterapeuta no tiene que tener necesariamente una titulación superior en psicología, sino simplemente una formación de postgrado en un tipo especifico de técnica psicoterapéutica como son el coaching o la (PNL). Un psicoterapeuta puede ser una enfermera que se ha formado como monitora de yoga y ha sacado un diploma de coaching, (PNL) o psicoterapia guestáltica, por ejemplo. La diferencia de un psicólogo y un psicoterapeuta, en cuanto a sus funciones, es que el psicólogo esta acreditado y preparado para diagnosticar patologías y actuar a un nivel más profundo de la identidad y el psiquismo del sujeto, mientras que el psicoterapeuta aplica ciertas técnicas para curar la afección tras el trabajo del psicólogo, generalmente. Si bien la mayoría de los psicólogos suelen actuar desde un modelo psicoterapéutico para tratar las afecciones de sus clientes, se dan casos en los que un psicólogo diagnostica y un psicoterapeuta aplica la cura terapeutica, ambos por separado pero coordinados, de la misma manera que un cirujano abre la herida para operar, y un auxiliar hace la cura y cose la herida para rematar el trabajo.

mujer inteligenteEn todo caso, aparte de la competencia profesional, es importante comprender que los procesos psicoterapéuticos son procesos de curación que requieren una colaboración activa del sujeto, lo que significa que este tendrá que realizar un análisis exhaustivo de si mismo, con el apoyo del terapeuta, seguido de ciertos cambios en su vida, sus hábitos y su forma de actuar. Pero generalmente las personas creen, de forma ingenua, que estos procesos se limitan a “charlar” con el terapeuta y que tras estas charlas profesionales, sea en forma de consultas o de diálogo socrático, van a cambiar y solucionar su problema sin más en un “par de sesiones” o un “par de meses”. Esta creencia ha derivado de la imagen difundida popularmente de la terapia psicoanalítica, en la que se ha querido ver el recibir psicoterapia simplemente como el hablar con un profesional que se limita a escuchar a uno, sin que el proceso terapéutico implique que uno asuma un cambio de sus hábitos de vida tales como la alimentación, hacer ejercicio físico, hacer ejercicio mental, o sanear sus relaciones lúdicas, sociales y personales. Es así como suelen preguntar en la primera consulta, como es lógico, que “cuantas sesiones les van a hacer falta”. La realidad es que cada persona y cada caso son un mundo, y no se puede definir a priori cuantas sesiones va a llevar un proceso de cambio o curación, ya que este depende de múltiples factores personales y específicos de cada caso que son impredecibles, como el empeño, el interés y la dedicación que el sujeto ponga en la terapia. Otro de estos factores es el económico, factor importante pero no determinante ya que, si bien hay personas con pocos recursos, si estas saben aprovecharlos en un ritmo terapéutico regular y comprometido llegan a conseguir cambios sólidos y satisfactorios en su vida.

gestion estres psicologos vigoUn proceso psicoterapéutico requiere del análisis del mundo interno y la problemática de la persona a través de la entrevista, el diálogo socrático y la conversación analítica, más o menos directiva por parte del terapeuta, pero esto no es todo. Es muy habitual que las personas acudan a terapia y se limiten a poner todas sus expectativas en “hablar de sus problemas” y ninguna en comprometerse a “hacer lo que tienen que hacer” para conseguir cambiar. Esto se debe, en gran parte, a que tenemos metida en la cabeza la cultura de lo rápido, lo cómodo y lo fácil, la cultura de la pastilla para curarnos sin que nosotros hagamos nada por este cambio más allá de ir a un profesional para que nos toque con su varita mágica y nos transforme. Además de esto, hay algo frecuentemente ignorado por la gente y es el hecho del  apego masoquista a sus problemas y sus dramas personales, de manera que el hecho de que afirmen que quieren cambiar o acabar con tal situación, es una afirmación parcial y contradictoria, ya que en otra parte de su cabeza temen y repudian profundamente lo que significa en realidad el cambio del que hablan. Esto se relaciona muchas veces con el miedo a enfrentar las propias carencias, el miedo al dolor, a la soledad, el miedo al esfuerzo, o el miedo o a salir del confort de la propia jaula mental. Decir que se quiere cambiar es algo que puede resultar muy romántico en un momento dado y adornar adecuadamente la imagen personal, incluso la que uno tiene de si mismo. Pero cuando uno habla de un cambio, según la profundidad psíquica en la que su problema enraíce, puede resultar tan ingenuo y falto de significado como afirmar que uno quiere hacer cumbre en el monte Everest creyéndose que habla de la colina de su pueblo. Está claro que hay muchos niveles diferentes de cambio, y diversos procesos de desarrollo, unos más accesibles y otros menos, unos más cortos y otros más largos, pero lo que le va a llevar a cada uno su cambio presente es algo que definen los procesos naturales de la vida, unidos a la voluntad del cliente, y no un contrato terapéutico.

ansiedad angustia psicologos vigo__El éxito terapéutico y el cambio real en una persona depende solo en un 50 % de la relación y la alianza terapeutica, ya que el otro 50 % depende de que la persona ponga en práctica las herramientas y los ejercicios prácticos que el terapeuta le entrega. El problema con la parte práctica suele ser que la persona no aplica las herramientas con la suficiente intensidad e insistencia, de manera que acaba autoconvenciendose de forma engañosa de que “esto no funciona”. El problema suele estar en la debilidad del carácter del sujeto, su falta de constancia y su impaciencia, ya que solemos tener un ritmo interno mucho más acelerado que el ritmo de la naturaleza, y nos desesperamos ante la lentitud del proceso natural que implica un cambio real. Este problema puede equipararse a un estudiante universitario que va a formalizar la matricula del primer curso y le pregunta a la administrativa que “cuántas clases” va a necesitar para sacar el título, y cuánto tiempo le va a llevar. Es de esperar que reciba un choque considerable cuando su “escala temporal de clases” sea contrastada con la “escala temporal de años” que la realidad impone para conseguir tal objetivo, años de clases, estudio, practicas, inversión económica y esfuerzo sostenido. Si una carrera profesional requiere tal dedicación para, una vez sacado el titulo, ser un simple aprendiz titulado de la profesión, cuanto más exigente podría ser el proyecto vital de convertirse en una persona equilibrada, exitosa y feliz.

psicologos vigo_psicologia mujerHay que comprender que los procesos de curación y cambio psicoterapéutico real pueden abarcar periodos de tiempo relativamente extensos, tiempo en el que el cambio se da de una forma progresiva a lo largo de diferentes ciclos. Una de las características mas esenciales y desesperantes del psiquismo humano es su tendencia a la repetición cíclica y mecánica. La realidad es que nos repetimos una y otra vez en nuestras pasiones y conflictos de una forma compulsiva e inevitable. La psicología dinámica llama a esta tendencia compulsión de repetición. Para salir de tal estado de cosas hace falta no solamente analizar la problemática interna sino aplicar técnicas terapéuticas de cambio que implican la generación y movilización de fuerzas lo suficientemente intensas para quebrar los mecanismos psicológicos del individuo.