La timidez
y la inseguridad no son la misma cosa. La timidez es un concepto más general, la inseguridad más específico. Una persona tímida suele verse limitada en muchas más situaciones que una persona insegura, ya que la persona insegura, si bien puede ser siempre insegura, suele serlo respecto de situaciones concretas. Un tímido, por lo general, se ve mucho más limitado en su comportamiento fluido con las personas, ya que se siente inseguro en casi todo momento. Una persona insegura, en cierta situación, no tiene por qué serlo en otra, ni mucho menos tiene que ser necesariamente tímida. La seguridad en uno mismo es un estado interno que hay que desarrollar. Se compone principalmente de dos aspectos, la fuerza interna que la persona se ha visto obligada a desarrollar en el enfrentamiento de los problemas de la vida, y la propia capacitación personal para responder ante los diferentes requerimientos de la vida, profesionales o personales. La seguridad como fuerza para enfrentar los problemas vitales se enraíza en la seguridad que deriva de haber tenido una relación sana de apego infantil con la madre, el padre u otras figuras afectivas significativas. Las personas que han tenido una infancia con una relación de apego seguro con sus padres, serán personas que se relacionarán con el mundo y el resto de las personas con seguridad en si mismos. Mientras que lo contrario, relaciones de apego inseguro, debidas a falta de contacto afectivo, separaciones de los padres o muertes de los padres, producen auténticos problemas de relación en la edad adulta en todos los ámbitos, especialmente en el de pareja. En este sentido la seguridad en uno mismo deriva de la capacidad para enfrentarse uno sólo a los desafíos de la vida sin figuras sobreprotectoras que amortigüen la dureza de las situaciones.

Pero la seguridad también depende de la capacitación que uno tiene para enfrentarse a la vida, ya sea en aspectos profesionales como en lo personal. Este es un tema delicado ya que, la gente tiene una noción clara de lo que es la capacitación en el campo profesional, pero ignora que puede capacitarse de la misma forma en el campo de lo personal, tanto en relación a la amistad como al amor. Este es precisamente el objeto de disciplinas como la psicoterapia, el teatro, el coaching y otras. Una persona que se haya enfrentado a la vida desarrollando fuerza interna y carácter, y que se haya preocupado por capacitarse en los diferentes aspectos de su personalidad, será una persona segura de si misma se encuentre dónde se encuentre. La inseguridad se relaciona íntimamente con las propias fallas personales, es decir el grado en el que uno tiene carencias, defectos, conflictos o debilidades que no ha querido aceptar. Son estos contenidos internos rechazados, ignorados, negados, los que producen la sensación de inseguridad en la persona cuando se enfrenta a ciertas situaciones, ya sean personales, profesionales, sentimentales, sociales etc. Aquella persona que se acepta a sí misma en sus defectos como en sus cualidades, y trabaja para corregirse y desarrollarse, está en el camino de convertirse en una persona segura de sí misma en toda situación. El análisis detenido de las situaciones en las que uno se siente inseguro revela el rasgo propio que la persona está negando aceptar y desarrollar.

La timidez es la incapacidad de fluir emocionalmente ante ciertas personas o situaciones. Se experimenta como una incomodidad ansiosa y ruborizante, que hace sentir a uno expuesto y ridículo, en especial por el miedo que uno tiene a quedar en evidencia, que lo rechacen, o que los demás vean que no tiene recursos personales o capacidad suficiente para desenvolverse. Vencer la timidez implica el hecho de verse expuesto a tales situaciones que a uno lo bloquean, desarrollando sentido del ridículo y mostrándose uno como se sienta en tal caso, sin esconderse. La timidez se relaciona con la agresividad, en este caso pasiva y reprimida. El tímido teme sacar su energía agresiva, sus opiniones, su sentimientos respecto a las cosas por miedo a molestar a los otros o a que no sean aceptados, por eso se los calla. La timidez permite a uno estar a cubierto del rechazo y la crítica de los demás, pero es una trampa en si misma porque impide a uno fluir y disfrutar de relacionarse libremente con el mundo y la gente. El término thymos, del que derivan timidez y temor, se refiere precisamente a la voluntad, el impulso o el deseo de hacer algo. Es un concepto que alude a la fuerza impulsiva que mueve a uno por medio de diferentes emociones a actuar en un sentido u otro. Este es el sentido en el que la timidez y la seguridad en uno mismo se relacionan, ya que la timidez, como incapacidad de actuar de forma fluida y resuelta en ciertas situaciones, produce la sensación de inseguridad de la persona en esas situaciones. Por eso, si uno quiere sentirse seguro de si mismo, tiene que empezar por vencer la timidez cuando esta aparezca.