Comprendidos de una forma genérica los trastornos psicosomáticos son expresiones corporales de problemas psicológicos, de cosas que hay en nuestra mente. Se refieren a todo aquello que “es psicológico” pero que se acaba traduciendo en una enfermedad, dolencia o disfunción concreta. Actualmente se marca una diferencia especial entre las afecciones psicosomáticas y las afecciones somatomorfas o somatoformes. Según esta división se entiende como psicosomáticas afecciones como las úlceras, el dolor crónico, cefaleas, migrañas, fibromialgias, colon irritable, etc. Por otro lado, se entenderían como somatoformes afecciones como la hipocondría, las somatizaciones, los trastornos conversivos como alteraciones en la psicomotricidad o la sensorialidad, la dismorfofobia o fobia a defectos físicos, dolor somatico, y ortos. Esta división se realiza con el objeto de poner la causa de todo lo entendido como psicosomatico en estrresores ambientales, y de todo lo somatoforme en alteraciones emocionales. Sea cual sea nuestro problema, cuando sufrimos una afección de este tipo es la mente la que la está determinando, con mayor o menor mediación de estresores externos. En estos casos los médicos acaban derivándonos a un psicólogo expresando un poco desconcertados “en las pruebas no sale nada, lo suyo es psicológico” o “está usted muy estresado, tiene que relajarse”.


Los problemas psicosomáticos
, hablando ya en general, se producen por la íntima relación que existe entre la mente y el cuerpo. Esta relación se produce por la conexión real que existe entre el sistema nervioso con el sistema hormonal (sistema neuroendocrino), el sistema inmunitario (sistema neuroinmune) y el resto de sistmemas fisiológicos como el circulatorio o el digestivo, como en el caso de somatizaciones clásicas, o el sistema motor y sensorial, como en el caso de somatizaciones conversivas. Pero lo realmente interesante de este hecho es que, de la misma forma que esta relación se da para producir afecciones diversas, también se puede dar para curarlas, y que de hecho este principio actua así en todo tipo de enfermedades, sean del tipo que sean.